
Este 12 de setiembre se cumple diez años del fallecimiento del notable periodista peruano Manuel Jesús Orbegoso Hernández, que fue un gran maestro (sigue siéndolo) y un reportero infatigable, que debe ser considerado el PERIODISTA DEL BICENTENARIO.
Los periodistas peruanos y en particular los liberteños recordamos con nostalgia al maestro de maestros del periodismo nacional, un profesional que traspuso fronteras por su calidad y por su don de gente de valor, que no fue egoísta con sus conocimientos y experiencia.

Manuel Jesús Orbegoso (MJO), considerado testigo de su tiempo y patriarca del periodismo nacional, nació en Otuzco, vivió su adolescencia y juventud en el balneario de Buenos Aires (distrito Víctor Larco) en Trujillo. Entonces publicaba sus poemas en el diario La Nación y su primera nota de prensa fue sobre la sobrevaloración de la plaza de armas, que generó las iras del alcalde bonaerense, pero luego de investigar demostró con pruebas que estaba en lo cierto. Finalmente enrumbó a la Lima donde levantó “vuelo” como cronista.

Hace tres semanas Manuel Rodriguez, en calidad de exdecano regional del Colegio de Periodistas de La Libertad, cursó una carta al actual decano Gilberto Reyna para que impulse la propuesta de rendir homenaje a MJO como el PERIODISTA DEL BICENTENARIO, que tiene el respaldo de exdecanos y muchos periodistas colegiados.

Un año antes de su muerte, como presagiando que llegaría pronto, MJO obsequió a la Municipalidad Provincial de Trujillo su biblioteca personal consistente en 5 mil, libros, muchos de su autoría, que están en un ambiente de la Casa de la Juventud (esquina Av. América Norte-Av. Ejército).
EL NUEVO LíDER reproduce el siguiente artículo, que resume la brillante trayectoria de Manuel Jesús Orbegoso, con motivo de su deceso.

MJO: UN MAESTRO Y REPORTERO INFATIGABLE
Falleció Manuel Jesús Orbegozo Hernández, uno de los últimos más ilustres periodistas cuya ejemplar trayectoria ha prestigiado de manera especial al periodismo peruano e hispanoamericano.
Nuestro colega reporteó desde los eventos más sencillos hasta los más convulsivos sucesos mundiales.
Orbegozo tuvo la virtud de practicar aún un periodismo más complicado, más exigente, con menores recursos, que implicaba la necesidad de tomar fotos, acopiar datos, entrevistar, redactar y editar la nota o reportaje con un sabor especial, cargado además de anécdotas singulares.
Es que tuvo la suerte, en mérito a su carácter de auténtico cronista, de ser uno de los primeros peruanos en recorrer el mundo en busca de la noticia.
Esto fue lo que hizo de su pluma algo especial, diferente, pues efectivamente él buscó la noticia en su lugar exacto, lejos, muy lejos, a miles de kilómetros de las salas de redacción.
Con estos detalles, no solo informaba a través de sus noticias, sino también recreaba y entusiasmaba. Orbegozo caracterizó sus reportajes con grandes detalles, verdad y también una dosis de belleza.
Sus informes, crónicas, testimonios, reportajes han llenado cientos de páginas de los suplementos dominicales de diarios peruanos, gracias a que anduvo al pie de cientos de acontecimientos que sacudieron la atención pública mundial en diversas latitudes y en particular en la segunda centuria del siglo pasado.

CORRESPONSAL VIAJERO
Para el Suplemento Dominical del diario El Comercio, donde trabajó más de 30 años, Orbegozo cubrió, por ejemplo, sucesos bélicos complicados, cargados de evidentes peligros para su integridad y su propia vida, como las guerras de Vietnam, Camboya, Líbano, etc.
Y como si fuera poco, anduvo con su cámara fotográfica, su libreta de apuntes y lapicero, anotando y registrando impactantes imágenes y reportes de la conflagración en el Golfo Pérsico.
También tuvo en sus trémulas manos su máquina fotográfica, registrando las imágenes de la asonada estudiantil en la plaza de Tian’anmen en China.
En estos y otros conflictos, sin embargo, Orbegozo aprovechó para visitar, además, lugares de impresionante riqueza histórica y cultural que luego aparecieron en sus crónicas.

ENTREVISTA A PERSONALIDADES
Al margen de su trabajo periodístico, Orbegozo cultivó algunas amistades de personalidades mundiales como del escritor premio Nobel, periodista y corresponsal de guerra Ernest Hemingway, Pablo Neruda, Jorge Luis Borges y entrevistó al líder obrero polaco Lech Walesa, Pol Pot, etc., pero también vivió experiencias curiosas como su detención en El Chad o la pérdida de su pasaporte en Africa que él contaba como una de sus experiencias más curiosas. Una vida cargada no solo de espectaculares experiencias periodísticas sino también emociones singulares.
CATEDRÁTICO DE PERIODISMO
Orbegozo, quien firmaba sus notas como MJO es Premio Nacional de Periodismo de los años 50 y una de las figuras más representativas de la docencia en la prestigiosa Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde se desempeñó como catedrático de Periodismo.
Privilegiadas las generaciones de estudiantes que oyeron y aprendieron de este maestro, los secretos del periodismo y toda su carga de inocultable experiencia.
Además del premio periodístico también recibió la Medalla Cívica de la Ciudad de Lima y diversas distinciones.
Aparte del diario El Comercio, donde también fue jefe de redacción, laboró en La Crónica y Expreso y en su etapa otoñal fue director del diario oficial El Peruano.
Había nacido el 8 de enero de 1923 en Otuzco, La Libertad, y se fue con la sencillez y humildad que caracterizó a este paladín del periodismo y corresponsal viajero de sucesos casi increíbles; casi en silencio a los 88 años de edad.

