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La Universidad César Vallejo suma 14 laureados invitados a Trujillo. Una iniciativa de su fundador, César Acuña, convirtió los encuentros con personalidades distinguidas con el Nobel en una tradición de aniversario.
Por Manuel Rodríguez Romero
Una iniciativa que nació de una pregunta durante una reunión académica se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los acontecimientos más singulares de la vida universitaria de Trujillo. La Universidad César Vallejo (UCV) ha recibido a 14 personalidades galardonadas con el Premio Nobel, consolidando una tradición que la vincula con protagonistas de la historia contemporánea.
La idea fue de su fundador, César Acuña Peralta, quien una mañana, durante una reunión de trabajo en el auditorio de la Casona, planteó a sus colaboradores una propuesta que inicialmente parecía ambiciosa: «¿Qué les parece si cada año, para el aniversario de la Universidad, invitamos a un Premio Nobel de la Paz, para que los docentes y alumnos los conozcan y dialoguen con ellos?».
La respuesta fue favorable. Así comenzó una experiencia que, año tras año, fue adquiriendo dimensión internacional.

El propósito de Acuña era acercar a los jóvenes universitarios a hombres y mujeres que, desde diferentes escenarios del mundo, habían contribuido a la defensa de los derechos humanos, la democracia, la libertad, la justicia y la paz. No se trataba únicamente de rendirles homenaje, sino de ofrecer a los estudiantes la oportunidad de escuchar sus testimonios, conocer sus experiencias y aprender de sus trayectorias.
Para hacer realidad esta propuesta, el fundador de la UCV aprovechó sus viajes al extranjero para establecer contactos y vínculos con estas personalidades, procurando su presencia en Trujillo y Lima y otorgándoles el reconocimiento institucional correspondiente.
CATORCE PERSONALIDADES DE DIMENSIÓN MUNDIAL
En la relación de los visitantes figuran destacadas personalidades distinguidas con el Nobel de la Paz: Tawakkol Karman, Shirin Ebadi, Leymah Gbowee, Jody Williams, Rigoberta Menchú, Lech Walesa, Kailash Satyarthi, Muhammad Yunus y Adolfo Pérez Esquivel.

También llegaron Nadia Murad, reconocida con el Nobel de la Paz 2018 por su lucha contra la violencia sexual como arma de guerra; Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, y Edvard Moser, Premio Nobel de Medicina 2014, quien participó en las actividades conmemorativas por el 31 aniversario de la Universidad.

Con el próximo invitado, Abdessattar Ben Moussa, integrante del Cuarteto Nacional de Diálogo de Túnez, distinguido con el Nobel de la Paz 2015, la cifra alcanzará los 14 laureados que han visitado esta casa superior de estudios.
La diversidad de sus especialidades demuestra que la convocatoria ha trascendido el ámbito de la paz para incorporar también a representantes de la literatura y la ciencia.
UNA EXPERIENCIA SINGULAR PARA TRUJILLO
La presencia de estas personalidades constituye un acontecimiento importante para Trujillo y para la educación universitaria peruana. No todos los días una ciudad tiene la oportunidad de recibir a protagonistas de la historia mundial y propiciar encuentros directos con estudiantes y docentes.
La UCV ha hecho de estas visitas una de sus principales características institucionales. Su singularidad radica en la continuidad de una iniciativa que ha permitido que los premios Nobel no sean solamente nombres conocidos en los libros de historia, sino personas que han llegado a las aulas para compartir sus conocimientos y experiencias.
Otro episodio significativo fue la participación de César Acuña en la Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, realizada en Corea del Sur en 2022, encuentro internacional que congrega a laureados y representantes comprometidos con la construcción de la paz.
La pregunta que surge es inevitable: ¿cuántas universidades pueden mostrar una trayectoria semejante de encuentros con personalidades distinguidas con el Nobel?
Catorce visitantes constituyen una cifra que merece atención y que proyecta a Trujillo más allá de sus fronteras. La iniciativa de César Acuña, nacida en una reunión académica, ha terminado convirtiéndose en una tradición que distingue a la Universidad César Vallejo.
Pero el mayor valor de esta experiencia no está en contabilizar medallas ni nombres ilustres. Está en lo que estas visitas pueden dejar en los estudiantes: inspiración, conocimientos, ideales y el convencimiento de que también desde el Perú es posible contribuir a transformar el mundo.

