Opinión de Manuel Rodríguez/ LA DESIDIA QUE AFECTA A LOS MÁS HUMILDES

Screenshot_20201021-194212_WhatsApp-e1603327617651

 

Por:

Manuel Rodríguez Romero

Periodista

 La desidia de algunas o muchas autoridades del sector público es factor de atraso. Por desidia Trujillo ha perdido proyectos importantes, que se han diluido en el tiempo, que hubieran aportado al bienestar de muchas familias.

Citaré sólo dos proyectos como ejemplo. Uno el referido a un programa de vivienda de interés social, que debió ejecutarse, hace 60 años, en el fundo Las Animas, lo que es hoy la urbanización Libertad, cerca al distrito El Porvenir.

El otro proyecto -de 30 años de antigüedad-, también con fines sociales, que no se concreta, es un albergue de niños huérfanos. Este proyecto debió levantarse en un terreno de 10 hectáreas en el fundo Santo Tomás, tras el ex complejo Chicago, que fuera donado en 1987 por la familia Ganoza Delfín. La donación en 1992 fue elevada a escritura pública en favor de la Beneficencia Pública de Trujillo.

Sin embargo, hace pocos años, funcionarios de la Beneficencia entregaron el terreno a una empresa agrícola, en condiciones desventajosas para la entidad benéfica y torciendo la voluntad de la familia donante.

Estos dos ejemplos grafica no solo la incapacidad de algunas autoridades, sino también la desidia y  la falta de sensibilidad social. Pero el ejemplo más claro y antiguo es el del fundo Las Animas. Veamos.

Al finalizar la década del 50 el fundo Las Animas, de 27 hectáreas de extensión, fue dividido por su propietario Francisco Inguil Rodríguez, para donar la mitad (13.5 Hás) a la Municipalidad Provincial de Trujillo. Como buen aprista e inspirado en el ideal de Víctor Raúl Haya de la Torre de que los pobres deben tener una vivienda digna, hizo la donación para un programa municipal.

Las Animas, hoy urbanización popular Libertad, esta ubicada en la parte baja de la antigua acequia La Mochica, lindero entre los distritos de Trujillo y El Porvenir, y colinda con los cañaverales de la empresa azucarera Laredo.

Dando muestras de su filantropía, el dueño de Las Animas concretó su donativo a la Municipalidad, con la condición de que ahí se levanten viviendas para familias pobres. Los entonces síndicos de Rentas y Gastos de la MPT, Guillermo Larco Cox y Jorge Torres Vallejo, respectivamente, impulsaron el proyecto habitacional y hasta gestionaron el apoyo económico del gobierno de Gran Bretaña, que otorgó 59 mil dólares no retornables.

El proyecto extrañamente no se concretó. El dinero no fue invertido en viviendas. Muchos años después la Municipalidad optó por entregar los lotes de terreno a más de 500 familias con la condición que ellas mismas levanten sus edificaciones, entregándoles solamente certificados de posesión. Hasta ahora hay familias que no tienen títulos se propiedad.

La urbanización popular Libertad creció en forma desordenada y la población fue condenada al olvido. Se había convertido en la “cenicienta” de Trujillo, por lo que muchas familias se identificaron con el distrito El Porvenir. No tenía servicios básicos: limpieza pública, luz eléctrica, agua potable, seguridad, etc.

Recién en el 2007 se comenzó a sentir la presencia municipal. El recojo de la basura mejoró, las áreas abandonadas poco a poco fueron rehabilitadas, hay presencia de seguridad ciudadana y un puesto policial.

Frente a la indiferencia, invocamos a las autoridades mirar a la gente más humilde, que espera mucho de ellas, que trabajen por el bienestar común, sobre todo de aquellas personas que más necesitan. Practiquen la responsabilidad social.

Manuel Rodríguez



El Nuevo Lider

El Nuevo Lider es el nombre del diario digital de noticias de interés público del acontecer local, nacional y mundial.


CONTACTENOS

942959183