
-
Destreza y valentía de piloto trujillano es un gran ejemplo para las nuevas generaciones.
TRUJILLO/ En los meses de enero y febrero de 1995, las Fuerzas Armadas de Ecuador y Perú se disputaron el territorio del Alto Cenepa. Por entonces se vivió una intensa lucha en la vía diplomática y en el campo de batalla.
En el conflicto bélico destacó por su destreza y valentía el capitán FAP Luis Fernando Medina Velásquez, que hace poco ha sido reconocido por el Congreso de la República como Defensor de la Patria, resolución entregada por el parlamentario Diego Bazán, en la Casa de la Identidad Regional en Trujillo.
El capitán FAP en retiro Luis Medina Velásquez, trujillano de nacimiento que en la actualidad tiene 59 años de edad, es considerado héroe nacional, por haber entregado su vida en defensa del territorio nacional, participando en el conflicto bélico con el vecino país del norte.
En su condición de capitán FAP participó en el conflicto con el Ecuador en dos periodos. El primero como copiloto, desde 27 de enero hasta el 2 de febrero, en el helicóptero MI 17 de matrícula FAP N° 628. El piloto era el mayor FAP José Asalde. En el segundo periodo Luis Medina participó desde 23 de febrero hasta el 4 de marzo, en calidad de piloto y como copiloto el capitán FAP Enrique Romainville.
En los dos periodos el piloto Medina Velásquez participó en operaciones aéreas desde la localidad “Ciro Alegría” hasta los puestos de avanzada en la zona de combate, tales como los puestos de vigilancia PV 1 y PV 2, Jiménez Banda y Ampama.
Medina Velásquez narra que el 27 de febrero de 1995 tenían conocimiento en el Destacamento de la 5ta División de lnfantería de Selva – Ciro Alegría, que el Comandante EP Pancho Gonzales y su tripulación había tenido un accidente en el helicóptero EP-MI-17 N° 644 por la zona del Puesto Pachacútec-Ampama».
La valía del capitán FAP (r) Luis Fernando Medina Velásquez, al participar de manera decidida en el rescate, en pleno conflicto, fue reconocida, de manera destacada, por el congresista de la República, Diego Bazán Calderón.
Este reconocimiento no solo resalta su contribución en el campo militar y aéreo, sino también su importancia como modelo de sacrificio y entrega a la nación.
El legado del capitán Medina, que trasciende las páginas de la historia, representa la devoción y el amor a la patria que todos los peruanos debemos tener en nuestros corazones. Su coraje y determinación son un ejemplo de lo que significa ser un verdadero defensor de la patria, declaró Diego Bazán.
Su nombre perdurará como símbolo de valentía y entrega en la defensa de la nación.

