

El gobierno peruano de Dina Boluarte decreta estado de emergencia a nivel nacional por 30 días, cuando se cumplía el sexto día de manifestaciones en 12 regiones del país exigiendo la renuncia de la presidenta, el cierre del Congreso y elecciones generales para el 2023.
“Debido a los actos vandálicos y violentos, a la toma de carreteras y caminos que, ciertamente ya son actos que se están estabilizando y están siendo controlados por la Policía Nacional y por las Fuerzas Armadas y que requieren de una respuesta contundente y de autoridad por parte del Gobierno”, dijo el ministro Otárola.
La decisión fue tomada en Consejo de Ministros. Previamente, el poder Ejecutivo había establecido la misma medida en Arequipa, Ica y Apurímac por un plazo de 60 días.
Horas antes, el alcalde de Miraflores, Luis Molina, había solicitado que se disponga el estado de emergencia en Lima y Callao con el objetivo de que las Fuerzas Armadas salgan a las calles a resguardar la seguridad de la capital.
“Analizando el caos que existe, el vandalismo y las muertes que han sucedido en todo el Perú y viendo que están viniendo diferentes personas a la capital, lo que tenemos que hacer, aquí en la capital, Lima, y Callao, es frenar el vandalismo a través de recuperar el principio de autoridad”, manifestó.

