
La principal preocupación de los gobernantes debe estar orientada a lograr el bienestar de las personas, es decir dándoles mejores condiciones para una vida digna, afirmó el doctor en Derecho y magíster en Gestión Pública Carlos Rodríguez Rodríguez, egresado como abogado de la Universidad César Vallejo.
En tal sentido, señaló que los gobernantes, en cualquiera de los niveles: local, regional y nacional, deben establecer como ejes de gestión, para cumplir con sus metas y objetivos, la educación, salud, ambiente, vivienda, trabajo, abastecimiento y entretenimiento.
La inversión es el factor clave para una gestión exitosa, de ahí que los gobernantes deben priorizar la inversión, en cualquieras de sus modalidades, en los ejes señalados, a fin de desarrollar las ciudades sostenibles, como las que impulsa el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en América Latina y el Caribe, explicó.

Dr. Carlos Rodriguez con maestría en Gestión Pública.
El doctor Carlos Rodríguez, fue becado y certificado por INAP/SERVIR al aprobar el “Programa Formativo para la Mejora de Servicios Municipales” y tiene estudios en Derecho Municipal en la Universidad Nacional “San Agustín” de Arequipa.
El gestor público indica que la ciudad sostenible garantiza a sus habitantes educación de calidad, centros de salud adecuados, transporte público accesible, recogida de basuras, seguridad y buena calidad del aire, indispensables para su supervivencia. La renovación del espacio público es fundamental para alcanzar el bienestar, sobre todo en una urbe, agrega.
Manifiesta que el colombiano Carlos Moreno, creador del concepto de la Ciudad de 15 minutos y profesor de la Sorbona, asesor de la Alcaldía de París, plantea las supermanzanas, la peatonalización de las calles y los espacios urbanos, la renaturalización de las ciudades y poblados, la ampliación de las zonas verdes, los jardines verticales.
Pero también plantea la limitación a la circulación de los autos particulares, las zonas de bajas emisiones llamadas por igual como Zonas Urbanas de Atmosfera Protegida, el impulso al transporte masivo y poco contaminante, el tranvía, el metro, el tren de cercanías, las construcciones bioclimáticas, ciudades verdes, construcciones ecológicas y huertas comunitarias urbanas, etc.
En fin, será la ciudadanía junto a sus gobiernos, que en cada territorio y en especial en las ciudades, decidan que hacer para adaptar sus entornos al cambio climático y los conviertan en espacios libres de contaminación, que redundará en mejor salud pública.

