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Vecinos de las calles Sócrates y Rodríguez de Mendoza piden urgente intervención del alcalde provincial Mario Reyna a fin de poner orden.
TRUJILLO// Los vecinos de la urbanización La Noria no saben a dónde recurrir o ante quién quejarse por la alteración de la tranquilidad pública, que genera el expendio de bebidas alcohólicas por parte de una licorería, para que los parroquianos beban en plena calle.
Los líos, la bulla y el alto volumen de la música, que se producen desde hace un buen tiempo, vienen afectando la tranquilidad a la que tienen derecho los vecinos de la esquina Sócrates-Rodríguez de Mendoza, que soportan la anómala situación al atender a sus clientes las 24 horas del día.
Refieren los vecinos que el año pasado hicieron conocer del problema a la sub gerente de Licencias, durante la gestión del suspendido alcalde Arturo Fernández, pero solo vinieron hacer un “saludo a la bandera” y nada más.
Refieren que también se hizo conocer a la sub gerente de Seguridad Ciudadana, y al Segat, que tiene que fiscalizar el uso de las vías públicas y los ruidos molestos, pero el personal edil solo vino de pasada. Mientras tanto el negocio y la intranquilidad pública siguen.
Los vecinos de esta parte de la urbanización La Noria señalan que lo peor es que la licorería, ubicada en plena esquina Sócrates-Rodríguez de Mendoza, abrió un Pub (al frente) que funciona desde ayer domingo, emanando elevados decibeles que mortifica aun más a las familias, que tienen hijos que estudian, hacen sus tareas y otras personas que trabajan de manera remota.
Piden al alcalde provincial de Trujillo, Mario Reyna, que disponga la inmediata intervención de las áreas de Licencias, Defensa Civil, Segat y Seguridad Ciudadana en este lugar, a fin de garantizar la tranquilidad del vecindario.

