
Según la IA la mayor aceptación de César Acuña entre jóvenes de 18 a 24 años en algunas encuestas se puede explicar por varios factores políticos, sociológicos y comunicacionales. No es una sola razón, sino una combinación de elementos.
- Discurso centrado en oportunidades para jóvenes.
El partido Alianza para el Progreso ha construido parte de su narrativa política alrededor de la juventud: educación, empleo y emprendimiento. En su campaña se mencionan propuestas como incentivos para vivienda joven, acceso al Estado para los mejores estudiantes y reformas en la educación superior.
Ese enfoque conecta con preocupaciones reales de ese grupo etario: acceso a educación superior, primer empleo, oportunidades para emprender, posibilidad de independizarse.
- Imagen de “emprendedor que se hizo solo”
Acuña proyecta una historia personal muy utilizada en política: origen humilde, educador, fundador de universidades, empresario que “salió adelante”.
Para muchos jóvenes de sectores populares, esa narrativa de movilidad social puede resultar aspiracional.
- Red juvenil organizada del partido
APP tiene una estructura juvenil activa llamada Juventudes APP, presente en muchas regiones y universidades, que moviliza estudiantes y jóvenes militantes.
Esto tiene dos efectos en las encuestas: mayor presencia en redes sociales, mayor participación juvenil en actividades políticas.
- Estrategia fuerte en redes sociales
La Generación Z consume información principalmente en redes y dispositivos móviles. En Perú, gran parte de los jóvenes usa el celular como principal medio para informarse y realizar actividades digitales.
Los equipos políticos que logran presencia constante en TikTok, Instagram y Facebook suelen captar mejor ese segmento.
- Voto joven menos ideológico
El voto entre 18 y 24 años suele ser: menos ideológico más influenciado por mensajes directos y emocionales, menos marcado por la historia política del país. Por eso, candidatos con mensajes simples de progreso personal pueden tener ventaja.
- Apoyo regional y provincial
Acuña tiene una base política fuerte en el norte del Perú, especialmente en La Libertad. En regiones fuera de Lima, muchos jóvenes se identifican con discursos de descentralización y oportunidades regionales.

