
GRAN DECEPCIÓN. Los liberteños y en particular los trujillanos nos sentimos orgullosos de poseer los milenarios restos arqueológicos de Chan Chan, ubicados al noreste del área metropolitana de la ciudad.
Sin embargo, esta mañana El Nuevo Líder pudo comprobar el estado de abandono en que están algunas áreas de la zona intangible monumental, que ha permitido, como la que limita con el centro poblado Manuel Arévalo, que se convierta en botadero de desmontes y basura.
En la parte final de la Av. Cahuide, en Manuel Arévalo (distrito La Esperanza), se pudo observar la deprimente situación en que se encuentra la zona. Se puede advertir la existencia de un mural que señala claramente que esos terrenos pertenecen a Chan Chan, reconocida por la UNESCO como patrimonio monumental.
La Dirección Regional de Cultura de La Libertad, entidad desconcentrada del Ministerio de Cultura, por negligencia de sus funcionarios, ha descuidado esta área intangible, que debería estar limpia y conservada, teniendo en cuenta que es parte de la zona intangible de Chan Chan.
La Dirección Regional de Cultura de La Libertad, hace un buen tiempo, recuperó esos terrenos que eran campos de cultivo de panllevar, que abastecían a los mercados de la ciudad de Trujillo y distritos La Esperanza y Huanchaco, y que estaban en posesión de agricultores de la Comunidad Campesina de Huanchaco, los mismos que fueron desalojados.
Es necesario que esta entidad, que administra el patrimonio histórico en La Libertad, emprendiera de inmediato una campaña de limpieza de la zona en referencia, pidiendo apoyo de maquinaria y volquetes a las municipalidades de La Esperanza y Huanchaco.
Chan Chan es una ciudad precolombina construida en adobe más grande de América y la segunda en el mundo. Fue la capital del reino chimú, que conoció su máximo esplendor en el siglo XV, poco antes de sucumbir al poder del Imperio Inca.

