

Por:
Manuel Rodriguez Romero
Periodista
La firma de la Carta de Entendimiento entre la Plataforma Macrorregional Bosques del Norte del Perú y el Secretariado del Governors’ Climate and Forests Task Force (GCF Task Force), realizada el reciente 22 de mayo en Caquetá (Colombia), marca un hito importante en la construcción de una agenda ambiental moderna para el país. Pero también deja en evidencia un hecho político e institucional relevante: el liderazgo que viene asumiendo el Gobierno Regional de La Libertad en materia de sostenibilidad y gestión territorial.
En tiempos donde los efectos del cambio climático golpean con creciente intensidad a las regiones del norte peruano —escasez hídrica, degradación de ecosistemas, desertificación y vulnerabilidad agrícola— resulta significativo que La Libertad haya decidido asumir un rol articulador dentro de la Plataforma Macrorregional Bosques del Norte, integrada además por Lambayeque, Piura, Cajamarca y Tumbes.
La participación de la gobernadora regional Joana Cabrera y del gerente regional del Ambiente, Frank Sanchez, quien además preside la plataforma, refleja una apuesta institucional por impulsar políticas de desarrollo vinculadas a la conservación de bosques, la restauración de ecosistemas y la promoción de una Nueva Economía Forestal.
Durante años, la agenda ambiental fue vista muchas veces como un tema secundario frente a las prioridades económicas inmediatas. Hoy, sin embargo, las regiones comienzan a comprender que el desarrollo sostenible no es sólo un discurso, sino una condición indispensable para garantizar competitividad, seguridad hídrica y calidad de vida.
El valor de esta Carta de Entendimiento no radica únicamente en el acto formal de cooperación con el GCF Task Force, una de las redes internacionales más importantes de gobiernos subnacionales comprometidos con la acción climática. Su importancia real radica en el mensaje político que transmite: las regiones pueden liderar procesos de transformación territorial cuando existe voluntad de articulación y visión de futuro.
La agenda propuesta —centrada en bioeconomía, infraestructura natural, restauración e intensificación sostenible— representa una oportunidad estratégica para el norte peruano. No solo porque permite proteger ecosistemas vulnerables, sino porque abre nuevas posibilidades de inversión, innovación y generación de empleo vinculado al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
En ese escenario, La Libertad tiene condiciones para convertirse en un actor clave. Su diversidad territorial: costa, sierra y selva, sus desafíos ambientales y su capacidad de articulación regional le otorgan una posición estratégica para impulsar proyectos de restauración, conservación y economía sostenible que trasciendan las fronteras.
El liderazgo asumido por el Gobierno Regional de La Libertad fortalece la idea de que las soluciones climáticas no pueden depender exclusivamente del gobierno nacional. Los territorios deben tener capacidad de iniciativa propia, construir alianzas y participar activamente en redes internacionales de cooperación.
El desafío recién empieza. Los compromisos deberán traducirse en proyectos concretos, fortalecimiento institucional y resultados visibles para las poblaciones locales. La sostenibilidad necesita dejar de ser únicamente una narrativa para convertirse en una política pública efectiva.
Por eso la firma de esta Carta de Entendimiento deja una señal positiva: el norte peruano comienza a construir una visión compartida sobre sus bosques y su futuro. En ese proceso, el Gobierno Regional de La Libertad está jugando un papel que merece ser reconocido.

