

Escribe:
Manuel Rodríguez Romero
Periodista/Reg. 062-CPP/LL
Estamos a escasas 3 semanas de las elecciones generales para elegir al nuevo presidente de la república y a los nuevos congresistas, que asumirán sus cargos el próximo 28 de julio. Los comicios están ya a la vuelta de la esquina, es decir estamos entrando a su recta final.
Estas elecciones son atípicas, por la grave crisis sanitaria en que vivimos por la pandemia del coronavirus, tan igual como pasa en el resto del mundo. En este marco, las encuestadoras se esfuerzan por tentar y anunciar resultados que agradan a unos y a otros no.
En realidad, nada esta dicho ante la alta cifra de electores indecisos, casi el 40%, que recién sabrá por quién votar faltando una semana para el sufragio. Esa semana será entonces la decisiva. Finalmente, será recién en la noche del 11 de abril, que se sabrán extraoficialmente los resultados.
En este marco las encuestadoras no pueden dejar de realizar su labor. Ese es su trabajo, porque de eso existen y se mantienen, pero para hacer las encuestas tienen serias limitaciones, como el desplazamiento de personal; han tenido que hacerlas llamando por teléfono, al celular, al whatsapp, en algunos casos.

Los responsables de las encuestas y los analistas se han esmerado en explicar los resultados y han graficado en cifras, sin embargo, éstas no tienen mayor credibilidad en la ciudadanía, debido al desprestigio que arrastran desde antes del año 2000.
La verdad es que ahora la mayoría de ciudadanos no creen tanto en las encuestadoras, que manejan y juegan con las cifras con el factor de más o menos 5 puntos de margen de error. Estas cifras las manipulan no con santas intenciones. Hay que recordar que en los vídeos de Montesinos, se vio como las directores de las encuestadoras recibían gruesas sumas en dólares para manipular las encuestas.
Los resultados certeros serán los dados a conocer, tras el cómputo, por la ONPE. Faltando 3 semanas, el Instituto de Estudios Peruanos, Datum e Ipsos Apoyo dieron a saber sus encuestas más recientes, pero difieren en sus resultados, que es lo normal que ocurra.
Según Ipsos Apoyo, “Yonnhy Lescano se consolida en el primer lugar tras subir cinco puntos en un mes, Forshyt detiene el ritmo de su caída, mientras que López Aliaga crece rápidamente, Fujimori se estanca y Mendoza cae un poco. En segunda vuelta Lescano ganaría a todos”. De esta forma Ipsos Apoyo grafica los resultados de su reciente encuesta.
¿A alguien se le ha ocurrido hacer una encuesta en los ciudadanos, para saber si creen o no en los resultados de las encuestadoras y/o cual encuestadora es la más confiable. Me parece que todas saldrían “jaladas” en esta singular encuesta. Me parece que no superarían ni el 10% de confianza. Por lo tanto, las encuestadoras están desacreditadas. Sin embargo, las realizan para persuadir o manipular a los electores de acuerdo a los intereses de los poderes ocultos.
Por eso, el consejo más sano es que los ciudadanos reflexionen, piensen bien y voten a conciencia y no por sugerencias subliminales, por el candidato que gobierne con rostro humano, que sea solidario, que haya demostrado estar cerca de la gente y tenga experiencia en gestión pública y no votar por improvisados, pues hay candidatos que ni siquiera trabajan en nada y quieren gobernar. El colmo.

