LA CANCIÓN CRIOLLA, ESTA MURIENDO

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Por: Napoleón Vaella Malca

Periodista

Ya no se escuchan nuevas composiciones criollas. Al medio día cuando algunas radios rinden su homenaje a los criollos de guitarra y cajón, se escuchan interpretaciones de hace 30 o más años.
La canción criolla se está perdiendo, entre la indiferencia de las instituciones culturales y la desidia de los jóvenes que prefieren otras tonadas.

Cuando suena el primer rasgueo de guitarra y el repique del cajón, el Perú entero sabe que es 31 de octubre. No es solo una fecha en el calendario, es la memoria viva de nuestra identidad.

El «Día de la Canción Criolla», fue establecido oficialmente mediante Resolución Suprema del 18 de octubre de 1944, promulgada por el presidente Manuel Prado Ugarteche y su Ministro de Educación Pedro M. Oliveira.

La idea no vino del gobierno. Fue impulsada por los propios músicos del pueblo. El principal gestor fue Juan Manuel Carrera del Corral, operario del diario El Comercio y presidente del Centro Social Musical “Carlos A. Saco”, la primera institución del criollismo limeño. Carrera no era cantante ni compositor profesional, pero su amor por el vals lo llevó a tocar todas las puertas hasta lograr que el Estado reconociera qué, «el arte popular contribuye al afianzamiento de una conciencia nacionalista, por lo que conviene estimular sus manifestaciones».

La fecha del 31 de octubre, se eligió para no cruzar las procesiones del «Señor de los Milagros» que copaban todo el mes.

La primera celebración, ese mismo 1944, fue una verdadera fiesta nacional: a las 6 de la mañana, izamiento de la bandera peruana en todos los centros musicales de Lima y Callao; a las 11:00 a.m., una misa solemne en la «Iglesia del Carmen» en Barrios Altos, en recuerdo de los músicos criollos fallecidos, y a las 7:30 p.m., la ceremonia central en la Plazuela Buenos Aires, con la presentación de glorias como «La Limeñita y Ascoy» , el dúo: «Romero-Monteverde»,Máximo Garrido y los guitarristas Francisco Estrada y Demetrio Cruzado. La jarana terminó a las 2 de la mañana.

Mucho se dice que se creó para hacerle frente a Halloween. Falso. Su origen es 20 años anterior a la llegada masiva de la fiesta de brujas al Perú. Fue una reivindicación del pueblo mestizo y criollo frente al movimiento indigenista de la época.

Con los años, la fecha se hizo aún más sagrada. El 31 de octubre de 1973 falleció Lucha Reyes, la Morena de Oro del Perú, la voz desgarradora de “Regresa” y “Una carta al cielo”. Desde entonces, el día es un doble homenaje: a la música y a su máxima intérprete.

Celebramos al vals peruano, la marinera limeña, el tondero, el festejo y la polca. Celebramos a Felipe Pinglo Alva con “El Plebeyo”, a Chabuca Granda con “La Flor de la Canela”, a Augusto Polo Campos con “Contigo Perú”, a Óscar Avilés y Arturo “Zambo” Cavero, símbolo eterno del criollismo.

Es una festividad que se vive en peñas, bares, plazas de barrios tradicionales, colegios y en cada hogar donde hay una guitarra.

Confirmamos que, la Canción Criolla no es música del pasado. Es comunicación, es integración, es peruanidad que se canta.
Revivamos la hermosa canción criolla, con concursos y premios a las mejores composiciones, estimulemos a los nuevos talentos.
Que no se pierda la música criolla.

Manuel Rodríguez



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