
TRUJILLO/ El jurisconsulto Teófilo Idrogo Delgado, ex consejero del desaparecido Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y ex vocal supremo provisional del Poder Judicial, lamentó la decisión del Tribunal Constitucional (TC), respecto a la incapacidad moral permanente, que fue causal para que el Congreso declare la vacancia presidencial de Martín Vizcarra.
Idrogo, en su cuenta de Facebook, señala que “es muy lamentable la decisión del TC, por haber expedido sentencia dando por concluido el proceso competencial por sustracción de materia, sin un pronunciamiento sobre el fondo que ellos mismos originaron, al declarar improcedente la medida cautelar y admitieron la demanda competencial que hoy la declaran improcedente”.
Explica el jurisconsulto y catedrático universitario que “como jueces supremos intérpretes de la Constitución, debieron pronunciarse sobre el fondo de la causal de incapacidad moral permanente, dando reglas claras, objetivas y no dejar a los congresistas que subjetivamente continúen vacando a presidentes”.
Indica, además, que con esta sentencia el Tribunal Constitucional (TC) ha perdido la oportunidad de sentar un precedente vinculante que termine los conflictos competenciales entre los dos poderes del Estado, el Congreso de la República y el Poder Ejecutivo.

Por otro lado, manifiesta que al declarar improcedente la medida cautelar en el primer proceso de vacancia, el TC no tuvo en cuenta la previsibilidad del peligro a la demora, como ha sucedido en la segunda vacancia, que de haber admitido la medida cautelar, que es asegurativa no podía el Congreso iniciar segunda vacancia contra el mismo Presidente Vizcarra.
Teófilo Idrogo, que fue presidente de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, declara que el mismo TC ha generado un estado de indefensión (abandono) a quien solicitó tutela judicial constitucional. “Se ha expedido una sentencia sin pronunciamiento sobre el fondo, que de ser impugnada supranacionalmente pueden corregirse estos entuertos de la jurisdicción constitucional peruana”, agregó finalmente.

