

Escribe:
Manuel Rodríguez Romero
Periodista Colegiado
Hasta antes del año 1990 en Trujillo no había universidades privadas. En ese entonces la mayoría de los estudiantes del nororiente peruano, que querían seguir una carrera profesional en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), se preparaban en la Academia Ingeniería.
Del año 1985 al 1990, el 60% al 70 % de las vacantes que ofrecía la Universidad Nacional de Trujillo, eran cubiertas por los egresados de la Academia Ingeniería. Miles de jóvenes estudiantes han pasado por sus aulas. Los mejores profesionales surgieron de la Academia Ingeniería.
Durante esos años, de dos mil vacantes que ofrecía la UNT, mil doscientos eran cubiertas por egresados de este centro pre universitario. Se calcula que durante los años 1980 al 1990, la Academia Ingeniería ha aportado al Perú más de diez mil profesionales de éxito que han contribuido al desarrollo del Perú. Muchos de ellos han sido becados o medio becados.
Su promotor, César Acuña se propuso abrir nuevos caminos y empezó otra gran y titánica tarea en favor del desarrollo educativo y cultural de Trujillo y del Perú. En el año 1988, más de cuatro mil estudiantes de la Academia Ingeniería, y sus padres, le pidieron crear una universidad.
Ese año se conmemoraba los 50 años de la muerte de César Vallejo, nuestro inmortal poeta. En marzo, alumnos y padres, hacen una gran movilización. Miles desfilaron por las calles de la primaveral Trujillo pidiendo fundar una universidad.
Y de ahí surgió la idea de poner a la universidad el nombre ilustre: César Vallejo. Ese año también fue creado el colegio Ingeniería. A fines del año 1988, el 14 de diciembre, ingresó el proyecto al Congreso. Fue presentado por el entonces diputado Fernando Pilco Deza.
Ahí comienza la historia de la Universidad César Vallejo, que se crea finalmente el 12 de noviembre de 1991. Hubo fiesta en Trujillo por el acontecimiento.

Luego y durante la severa crisis económica que se apoderó del Perú, muchas empresas quebraron, otras, muy pocas, subsistieron o crecieron. Pero en Trujillo algo sui géneris sucedió con la Universidad César Vallejo. Era la única universidad peruana, que cada vez registraba más alumnos, mientras otras disminuían.
Hoy, a los 29 años de fundada, la Universidad César Vallejo está consolidada y es sinónimo de prestigio y calidad, al contar con otras once sedes, y se convirtió en la matriz de otras dos universidades: Señor de Sipán en Chiclayo y Autónoma del Perú en Lima.
Este singular crecimiento se debe a uno de los personajes de mayor visión empresarial, considerado uno de los diez emprendedores más reconocidos del Perú. Su nombre: César Acuña Peralta, que llegó a Trujillo hace 45 años, cargado de sueños e ilusiones.
Al terminar sus estudios de secundaria, dejó su hermoso Tacabamba (Chota, Cajamarca), donde nació, para labrar un mejor futuro, hasta lograr el éxito y convertir a la Universidad César Vallejo en la universidad más grande del Perú.
¡Salud a toda la familia vallejiana!




