
TRUJILLO/// En el marco del curso Fundamentos de la Comunicación, a cargo del docente Francisco Javier Barquero Cornelio, los estudiantes de la Universidad César Vallejo (UCV) Camila Valdez Rodríguez y Patrick Ávila Torres desarrollaron una exitosa jornada de sensibilización y prevención del bullying dirigida a alumnas de primero de secundaria del Colegio María Negrón Ugarte.

La jornada inició con el Laberinto de Emociones, una dinámica diseñada para trabajar cuatro emociones que suelen tomar protagonismo en situaciones de bullying: miedo, tristeza, frustración y enojo. Cada emoción fue abordada mediante estaciones que contenían sobres con mini retos reflexivos, concebidos como herramientas prácticas que ayudaron a las estudiantes a reconocer lo que sienten y a encontrar formas sanas de actuar y expresarse frente a estas emociones.
Posteriormente, se realizó un mini conversatorio, en el que se abordó qué es el bullying, qué no lo es y cómo pedir ayuda. Luego, se desarrolló la dinámica de la Línea del Silencio, donde las estudiantes se ubicaron en filas identificadas como “He vivido bullying”, “No he vivido bullying” y “He presenciado bullying”, generando un espacio de reflexión colectiva, empatía y reconocimiento de realidades compartidas.

La jornada concluyó con el Pulpo de Oratoria, denominado así porque cada tentáculo representa una parte de la voz y de la historia personal de cada niña. En esta actividad, las participantes escribieron en cada tentáculo un miedo que están superando, una fortaleza, sus motivaciones y un mensaje para ellas mismas, fortaleciendo su autoestima, su capacidad de expresión y su voz personal.
La intervención tuvo como objetivo fortalecer la inteligencia intrapersonal, la expresión emocional y la comunicación asertiva de las adolescentes, contribuyendo a la prevención del bullying y a la promoción de una convivencia escolar basada en el respeto y la empatía. Al cierre de la jornada, se evidenció una mayor participación, apertura emocional y disposición al diálogo por parte de las estudiantes.

Esta experiencia evidencia cómo la comunicación, desde el ámbito académico, puede convertirse en una herramienta formativa y de impacto positivo dentro de la comunidad educativa.

