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La gestión de la Dra. Joana Cabrera Pimentel reconoce a las mujeres que realizan un admirable trabajo al promover la salud en sus comunidades de manera voluntaria, sin recibir ninguna remuneración.
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Voluntarias desarrollan charlas y visitas casa por casa, para promover la educación en salud entre sus vecinos y alertar de pacientes que necesitan atención o seguimiento especial.
TRUJILLO/// El Gobierno Regional de La Libertad, liderado por la Dra. Joana Cabrera Pimentel, reconoció a las mujeres agentes comunitarias de salud (ACS), lideresas que cumplen un rol fundamental en la promoción de la salud, y que realizan esta labor de manera voluntaria, sin recibir remuneración ni mantener vinculación administrativa con los establecimientos de salud.
En la región existen alrededor de 2,400 agentes comunitarios de salud, de los cuales el 95 % son mujeres. En ese contexto, durante una ceremonia realizada en el Hospital Belén de Trujillo, la gobernadora regional rindió homenaje a cada una de estas voluntarias y entregó distinciones a las representantes de los distintos distritos de la provincia de Trujillo.
“Ustedes son el nexo entre el personal de salud y nuestra población. Muchas veces son quienes nos alertan sobre una madre gestante sin controles, un adulto mayor enfermo o una familia que necesita apoyo. Su trabajo es solidaridad pura, compromiso con su comunidad y amor por los demás”, expresó la autoridad regional.
Vocación de servicio
Asimismo, la gobernadora destacó que las agentes comunitarias de salud son ejemplo de vocación de servicio. “Aun cuando muchas de ustedes trabajan, cuidan a sus hijos y a sus familias, siempre encuentran un tiempo para ayudar a su comunidad. Esa entrega merece todo nuestro reconocimiento”, agregó.

Un agente comunitario de salud cumple un rol clave como puente entre las necesidades de salud de la población y los servicios de salud locales. Su labor consiste en acercar información, promover prácticas saludables y contribuir a la prevención de enfermedades, mejorando así la calidad de vida de las familias en sus comunidades.
Se trata de un miembro voluntario, elegido democráticamente y acreditado por el Ministerio de Salud a través de la Gerencias Regional de Salud. Para cumplir esta labor reciben capacitaciones que les permiten desarrollar acciones educativas, como charlas, sesiones demostrativas, campañas y ferias preventivo-promocionales, en coordinación con organizaciones sociales de base.
Asimismo, realizan visitas domiciliarias a pacientes que siguen tratamientos en los establecimientos de salud, brindando acompañamiento y alertando sobre casos que requieren atención o seguimiento especial. Su labor es especialmente importante en zonas alejadas, donde muchas veces son el primer enlace entre la población y los servicios de salud, generando confianza en la comunidad y contribuyendo a salvar vidas.

