

Por:
Manuel Rodriguez Romero
Periodista
El cantante argentino Piero, quien popularizó la inolvidable canción “Mi viejo”, ha muerto hoy a los 81 años. La triste noticia comenzó a circular esta tarde en las redes sociales y fue confirmada por fuentes cercanas al diario Clarín de Buenos Aires, Argentina.
De acuerdo con el mencionado medio, el artista se encontraba “muy grave”. La noticia, que enluta a la música latinoamericana, ha golpeado especialmente a quienes crecimos escuchando sus canciones y encontramos en ellas sensibilidad, sentimiento y un profundo mensaje social.
Su nombre completo era Piero Antonio Franco De Benedictis. Conocido artísticamente simplemente como Piero, fue actor y cantautor argentino de canción social, trova y rock. Nació en Italia y también obtuvo la nacionalidad colombiana desde su infancia. A lo largo de su trayectoria artística cultivó una música marcada por la sensibilidad social, el pacifismo y, sobre todo, por las historias humanas.
Para mí, la noticia de su muerte tiene un significado especial. Soy admirador de sus canciones desde 1971, cuando, en mis años juveniles, incursionaba como disc jockey en la desaparecida Radio Sudamericana en el edificio Jacobs, en la quinta cuadra del jirón Pizarro, en pleno centro de Trujillo.
Nunca imaginé que algunos años después tendría la oportunidad de conocer personalmente a aquel cantante cuyas canciones yo difundía desde una cabina radial. Y lo más curioso es que no tuve que viajar a Buenos Aires para encontrarlo. El encuentro se produjo aquí, en La Libertad, en Casa Grande, cuando este importante centro azucarero todavía funcionaba como Cooperativa Agraria de Producción.
UN ENCUENTRO INESPERADO
Era enero de 1974. El general Omar Torrijos, entonces presidente de Panamá, había llegado al Perú invitado por el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado.
Por aquellos años, la ex Cooperativa Agraria Casa Grande era presentada ante visitantes nacionales y extranjeros como uno de los grandes símbolos de la reforma agraria iniciada en 1969. Casa Grande era, además, uno de los principales centros productores de azúcar del Perú y de América Latina.
Después del almuerzo ofrecido en La Tranca, con baile de marinera y la exhibición de briosos caballos de paso, ocurrió algo que jamás olvidaré.
Entre las personas que acompañaban al mandatario panameño descubrí, para mi enorme sorpresa, a Piero, el famoso cantante argentino.
No lo pensé dos veces. Si tenía frente a mí a uno de los artistas cuyas canciones había difundido años atrás por Radio Sudamericana, tenía que entrevistarlo.
Así fue.
Ese día realicé dos entrevistas exclusivas: una al presidente Omar Torrijos y otra al cantante Piero. Ambas fueron publicadas por el diario La Industria y tuvieron amplia repercusión entre nuestros lectores. Por entonces, el diario tenía un tiraje superior a los 40 mil ejemplares diarios.
EL SECRETO DE LA VISITA DE PIERO
Lo más curioso de aquella visita era que prácticamente nadie sabía que Piero se encontraba entre los acompañantes del presidente panameño.
El intérprete de “Mi viejo”, “Juan Boliche”, “Tengo la piel cansada” y “Y todos los días”, entre muchas otras canciones, había sido invitado por Torrijos para acompañarlo durante su gira por el Perú.
Piero me contó personalmente el motivo de aquella particular presencia junto al mandatario panameño Omar Torrijos. El había sido padrino de su matrimonio y el viaje formaba parte de aquel vínculo de amistad y afecto.
Aquella conversación permitió descubrir la razón por la que el popular cantante argentino había llegado casi de incógnito hasta Casa Grande.
Estoy convencido de que muchos habitantes de ese centro azucarero se enteraron de la presencia de Piero recién al día siguiente, cuando pudieron leer la entrevista publicada por La Industria, periódico que por entonces tenía una importante lectoría en Casa Grande y en todo el valle Chicama.
Para mí, aquel encuentro quedó grabado para siempre. Había conocido personalmente al artista que años atrás escuchaba y admiraba desde una cabina de radio en Trujillo.

“MI VIEJO” Y LA MEMORIA DE NUESTROS PADRES
Hoy Piero ha muerto.
Pero los artistas verdaderos no desaparecen completamente. Permanecen en sus canciones, en la memoria de quienes los escucharon y en las emociones que fueron capaces de despertar.

