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Director de la empresa de saneamiento cuestiona la conducción de Frank Sánchez Romero y Ricardo Leyva Vargas. Afirma que se le ponen trabas para fiscalizar y advierte que los usuarios son los principales perjudicados.
TRUJILLO. La crítica situación institucional, financiera y operativa que atraviesa el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de La Libertad (SEDALIB) es consecuencia de la incapacidad de quienes actualmente conducen la empresa, afirmó el ingeniero Ricardo Delgado Arana, miembro del directorio, al cuestionar severamente la gestión del presidente Frank Sánchez Romero y del gerente general Ricardo Leyva Vargas.
El representante de la empresa sostuvo que Frank Sánchez ha demostrado no tener la capacidad necesaria para dirigir una institución tan importante para la población liberteña, situación que repercute negativamente en los usuarios, quienes reciben servicios deficientes.
“Como miembro del directorio también tengo la responsabilidad de fiscalizar la gestión institucional; sin embargo, se me está impidiendo cumplir adecuadamente esa función debido a las limitaciones que existen para acceder a la información que necesito conocer y evaluar”, manifestó Delgado Arana.
Advirtió que la deficiente conducción de Sedalib ha llegado a su límite y que, de no adoptarse decisiones correctivas urgentes, la empresa corre el riesgo de profundizar su deterioro institucional y financiero, comprometiendo incluso su capacidad de garantizar un servicio adecuado a la población.
El ingeniero Delgado Arana consideró que Sedalib necesita una renovación de sus cuadros técnicos y profesionales, comenzando por quienes ocupan los principales cargos de dirección. Señaló que la empresa requiere personas idóneas, con experiencia y el perfil profesional necesario para enfrentar y resolver los graves problemas que afectan su funcionamiento.
INFORME DE COMEXPERÚ CONFIRMA LAS ALERTAS
Las declaraciones del director se producen luego de conocerse el informe de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú), publicado el 9 de octubre de 2026, que advierte sobre las dificultades financieras de las empresas prestadoras de servicios de saneamiento en el país.
De acuerdo con dicho estudio, elaborado con información de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), 16 de las 50 empresas evaluadas presentan márgenes EBITDA inferiores al 25 %, considerado como nivel de referencia para su sostenibilidad financiera. Entre ellas figura Sedalib.
El diagnóstico también señala que 23 empresas prestadoras retrocedieron en su Índice de Gestión y Prestación de los Servicios de Saneamiento, situación que pone en evidencia las dificultades que enfrenta el sector.
En el caso de Sedalib, el informe plantea preocupaciones sobre la continuidad del servicio de agua potable, el agua no facturada, la eficiencia operativa y el cumplimiento de las metas establecidas en el Estudio Tarifario 2021-2026.
Frente a este panorama, Delgado Arana expresó su preocupación por las consecuencias que podría tener la falta de decisiones oportunas y de una conducción técnica competente.
Finalmente, el integrante del directorio manifestó que deslinda toda responsabilidad frente a los perjuicios que pudiera ocasionar a la sociedad liberteña la gestión de Frank Sánchez Romero y Ricardo Leyva Vargas, señalados por él como responsables de la actual conducción de la empresa.
“Los usuarios no tienen por qué seguir pagando las consecuencias de una administración deficiente. Sedalib necesita recuperar su capacidad técnica, administrativa y operativa. El agua potable es un servicio esencial y no puede estar sometido a la improvisación ni a la incapacidad de sus directivos”, habría sido el sentido de su cuestionamiento.
La situación exige explicaciones públicas de la presidencia del directorio y de la gerencia general, así como una evaluación objetiva de los resultados de gestión y de las medidas que se adoptarán para evitar un mayor deterioro de la empresa.

