
-
La venerada imagen de Otuzco acompañó los encuentros con Juan Pablo II y Francisco. Su ausencia en la próxima visita papal marcaría un hecho inédito en la historia religiosa contemporánea del Perú
TRUJILLO/// Por Manuel Rodriguez Romero.- Una ausencia que no pasa inadvertida para la religiosidad del norte peruano se perfila durante la próxima visita apostólica del papa León XIV al Perú: por primera vez en las recientes visitas papales al país, la venerada imagen de la Inmaculada Virgen de la Puerta de Otuzco no figura en el programa oficial de actividades del Santo Padre.
El papa León XIV visitará el Perú del 11 al 17 de noviembre de 2026, recorriendo Lima, Chiclayo, Cajamarca, Cusco y Pucallpa. El programa oficial difundido por la Santa Sede contempla celebraciones eucarísticas, encuentros pastorales y actividades con diversos sectores de la sociedad, pero no incluye a Trujillo ni un encuentro con la imagen de la Virgen de la Puerta.
Para La Libertad se trata de una situación particularmente significativa. La Virgen de la Puerta no es solamente una expresión de la fe de Otuzco: es una de las imágenes marianas de mayor tradición y convocatoria del norte peruano y posee una historia singular vinculada a la presencia de los sucesores de Pedro en el Perú.
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ EN 1943
La historia pontificia de la Virgen de la Puerta se remonta al 27 de octubre de 1943, durante el III Congreso Eucarístico de Trujillo en que fue proclamada Patrona del Norte del Perú y Reina de la Paz Universal. En aquella oportunidad, el papa Pío XII estuvo representado por su legado pontificio, monseñor Fernando Cento, quien llegó desde Italia para participar en esta histórica celebración religiosa, que colmó la Plaza de Arnas de la ciudad.
Fue entonces cuando la venerada imagen recibió la coronación pontificia y los títulos de “Patrona del Norte del Perú” y “Reina de la Paz Universal”, iniciándose una tradición que posteriormente se encontraría nuevamente con los pontífices que visitaron nuestro país.
JUAN PABLO II: 1985
El 4 de febrero de 1985, durante la primera visita de un papa al Perú, Juan Pablo II llegó a Trujillo y tuvo un encuentro con la imagen de la Virgen de la Puerta. El Santo Padre oró ante ella, en un momento que quedó registrado como uno de los episodios más importantes de la religiosidad liberteña contemporánea.
La presencia de la Virgen en aquella visita constituyó un puente entre la Iglesia universal y la profunda tradición mariana de Otuzco y del norte peruano.
PAPA FRANCISCO: 2018
La tradición volvió a repetirse el 20 de enero de 2018, cuando el papa Francisco presidió en Trujillo una multitudinaria celebración mariana dedicada a la Virgen de la Puerta.
En aquella histórica jornada, Francisco coronó nuevamente a la venerada imagen y le otorgó el título de “Madre de la Misericordia y de la Esperanza”. El propio Vaticano dejó constancia de que el Papa presidió la celebración mariana en honor a la Virgen de la Puerta, coronándola y colocando un rosario sobre la imagen.
La Agencia Andina también registró que Francisco destacó el largo recorrido realizado por la Virgen para encontrarse con los fieles en Trujillo y expresó su particular afecto hacia la imagen.
UNA AUSENCIA QUE INVITA A LA REFLEXIÓN
Frente a esta tradición, la próxima visita del papa León XIV plantea un hecho que merece la atención de la Iglesia, de las autoridades y de los miles de devotos de la Virgen de la Puerta: la imagen de Otuzco no aparece en el programa oficial conocido de la visita apostólica de noviembre de 2026.
No se trata de cuestionar la agenda pastoral del Santo Padre, que comprende diversas ciudades y comunidades del país, sino de destacar la dimensión histórica de una eventual ausencia.
Desde 1943, la Virgen de la Puerta ha estado estrechamente vinculada a momentos trascendentales de la vida de la Iglesia en el Perú. Fue coronada por el representante de Pío XII; posteriormente estuvo presente ante Juan Pablo II y, décadas después, volvió a encontrarse con el papa Francisco.
Por ello, su ausencia en esta nueva visita papal constituiría, para los devotos de Otuzco y para buena parte del norte peruano, una ausencia histórica.
LA VOZ DE OTUZCO
Ante esta circunstancia, resulta legítimo que los fieles, las instituciones religiosas, las autoridades de La Libertad y las organizaciones culturales de la región expresen su deseo de que la tradición mariana del norte del Perú sea considerada dentro de la visita del Santo Padre.
La Virgen de la Puerta tiene una historia que trasciende a Otuzco. Es parte de la memoria religiosa del Perú y un símbolo de la identidad espiritual de La Libertad.
La historia demuestra que, cuando un Papa llegó al Perú y la agenda incluyó un encuentro con la tradición religiosa del norte, la Virgen de la Puerta estuvo presente.
Ahora, en la visita del papa León XIV, esa continuidad histórica no figura en el programa oficial.
Y precisamente por ello, su ausencia merece ser conocida, debatida y, sobre todo, recordada como un acontecimiento singular en la historia contemporánea de la Iglesia en el Perú.

