¿CAPITAL DE LA CULTURA SIN UNA GRAN BIBLIOTECA?

f6c5aba0-286d-48b5-b6fd-5a6cf7f35a9c

Escribe:

Manuel Rodriguez Romero

Periodista

Trujillo tiene historia, universidades, intelectuales y una extraordinaria tradición cultural. Lo que no tiene es una biblioteca pública digna de su condición de Capital de la Cultura del norte del Perú.

Resulta paradójico —y hasta vergonzoso— que una ciudad con semejante patrimonio cultural carezca de una Biblioteca Principal moderna, segura, adecuadamente equipada y abierta al servicio de estudiantes, investigadores, escritores y ciudadanos.

La biblioteca municipal que funcionaba en la avenida España, cerca de la Compañía de Bomberos Salvadora Trujillo N.º 26, fue cerrada en el año 2018 debido al deterioro de su infraestructura, luego de las advertencias de Defensa Civil. Se dijo entonces que el inmueble sería refaccionado o que se construiría una nueva biblioteca, moderna y acorde con las necesidades de la población.

Han transcurrido ocho años y aquella promesa sigue pendiente.

Pero el problema no termina allí. Este año también fue cerrada la Biblioteca Manuel Jesús Orbegozo, que funcionaba desde febrero de 2012 en el primer piso de la Casa de la Juventud. Allí se encontraban más de 2,500 libros donados en vida por el destacado periodista liberteño Manuel Jesús Orbegozo, considerado el Periodista del Bicentenario.

¿Y qué se hizo con ese valioso patrimonio bibliográfico? Los libros fueron inicialmente arrumados en el tercer piso de la Casa de la Juventud y posteriormente trasladados, en bolsas y cajas, a un ambiente de la piscina Gildemeister, donde también permanece el archivo de la antigua biblioteca de la avenida España.

Como si fuera poco, en el mismo lugar han terminado los libros de la Biblioteca Comunal de Chicago, que funcionaba en la calle Zela y que también fue cerrada.

Libros que deberían estar en estanterías al alcance de los lectores terminaron almacenados en bolsas y cajas. No es solamente un problema de infraestructura. Es un problema de visión cultural y de respeto por el conocimiento.

¿Puede Trujillo proclamarse Capital de la Cultura del norte del Perú mientras sus libros permanecen arrumados y sus bibliotecas desaparecen?

La Municipalidad Provincial de Trujillo tiene una deuda pendiente con la ciudad. No basta con organizar ceremonias, actividades culturales o eventos ocasionales. La cultura también se construye con bibliotecas, libros, investigación, lectura y espacios públicos destinados al conocimiento.

Hasta ahora no se conoce una propuesta concreta para construir una nueva Biblioteca Principal de Trujillo que responda a las exigencias de una ciudad con varias universidades y miles de estudiantes.

¿Dónde está el proyecto? ¿Dónde está la decisión política? ¿Dónde está la visión de futuro?

Trujillo necesita una biblioteca del siglo XXI: moderna, accesible, tecnológica, segura, con salas de lectura, espacios para investigadores, biblioteca digital, hemeroteca, archivo histórico y servicios adecuados para niños, jóvenes y adultos.

No podemos permitir que el patrimonio bibliográfico de la ciudad siga viajando de un local a otro, de un piso a otro, de una caja a otra, como si se tratara de objetos sin importancia.

Los libros no son trastos viejos. Son memoria, conocimiento e identidad.

Trujillo merece una gran biblioteca. La merece por su historia, por sus universidades, por sus escritores, por sus periodistas, por sus investigadores y, sobre todo, por las nuevas generaciones.

Una ciudad que presume de ser Capital de la Cultura debe demostrarlo con hechos. Y uno de esos hechos impostergables debe ser la construcción de una Biblioteca Principal digna de Trujillo.

Manuel Rodríguez



El Nuevo Lider

El Nuevo Lider es el nombre del diario digital de noticias de interés público del acontecer local, nacional y mundial.


CONTACTENOS

942959183



Las Últimas