


COMENTARIO/ El Presidente del Bicentenario
Escribe:
Manuel Rodríguez Romero
Periodista Colegiado
¿Cuál debe ser el perfil del presidente del Bicentenario? o ¿Cómo quieren los peruanos que sea su nuevo Presidente?, son interrogantes que están flotando en el ambiente electoral. Estas preguntas también deben estar haciéndose muchos peruanos, teniendo en cuenta que estamos a sólo 6 meses de las elecciones del 11 de abril del 2021.
Con una mayoría de peruanos que está más preocupada de escapar de la pandemia, aunque otros ya la han sufrido en carne propio, estas interrogantes son más grandes, por ser ineludibles, al tener que emitir un voto reflexivo para evitar que el país siga en el despeñadero.
Las elecciones próximas son para elegir al nuevo Presidente del Perú y a los nuevos congresistas de la República. Estas elecciones deben ser significativas, teniendo en cuenta que en el 2021 el Perú cumple 200 años de su emancipación española y el próximo 28 de julio debe marcar un nuevo hito histórico, que marque la diferencia hacia un camino que conduzca a la justicia social.
Creo, particularmente, que más que celebrar el Bicentenario, debe ser motivo de reflexión y de rendir justo homenaje a los precursores y próceres de la Independencia, pero también reconocer a los anónimos aborígenes que levantaron su voz para protestar contra la injusticia de los hacendados españoles, que obligó a criollos y mestizos a sumarse a la noble causa, a fin de no perder sus privilegios.
Si bien es cierto que Perú se ha ido desarrollando de a pocos y no al ritmo que hubiéramos querido, por culpa de la corrupción y apetitos de poder de los gobernantes de turno, la situación de pobreza y pobreza extrema aún se mantiene hasta ahora, por la falta de oportunidades para todos.

La mayoría de peruanos ha perdido la fe y la confianza en la clase política, por culpa de las cúpulas partidarias, que han hecho de la política un instrumento de poder para provecho personal o de grupo. La corrupción se enraizó hasta en las altas esferas del poder gubernamental. Ex presidentes detenidos, otros con procesos judiciales y hasta uno de suicidó, son pruebas elocuentes de esta lacra social.
Es momento que el país tenga un nuevo Presidente, que marque la diferencia y haga historia al cambiar el rumbo y el destino de los 32 millones de peruanos. La pandemia de la COVID-19 ha desnudado la realidad peruana. Los peruanos hemos estado y estamos abandonados, sin protección sanitaria, por culpa de la corrupción, que robó miles de millones de soles, que hubieran servido para construir hospitales bien equipados, poner en marcha una política de salud preventiva, más escuelas, más carreteras, más viviendas, etc.
Los peruanos necesitamos un presidente solidario, que conozca la realidad nacional, un emprendedor honesto, campechano, identificado con las necesidades de las grandes mayorías. Urge un presidente que sintonice con las clases populares, un presidente que sea como todos los peruanos y que gobierne con rostro humano.
Así debe ser el Presidente del Bicentenario.

