
- Terreno de 10 hectáreas fue donado en 1984 por la familia Ganoza Delfín para construir un albergue para niños huérfanos.
TRUJILLO/( Esta mañana delincuentes colocaron y detonaron un explosivo en la puerta de la Institución Educativa Particular “Montalcini European College, en pleno horario de clase de los alumnos. Esta institución educativa esta ubicada en la urbanización Las Casuarinas, en lo que fue el fundo Santo Tomás, tras la Ciudadela Deportiva Chan Chan (ex complejo Chicago).
Los padres de familia tan pronto se enteraron del grave incidente, llegaron hasta el plantel para conocer in situ la real situación. Luego llegaron los agentes de investigación de la Policía Nacional del Perú. La detonación del explosivo se cree que fue con fines extorsivos obligando a los dueños o promotores a entregar una gruesa suma de dinero a los delincuentes.
El plantel fue construido en un terreno de 10 hectáreas del fundo Santo Tomas que en 1984 fue donado a la Beneficencia Pública de Trujillo por la familia Ganoza Delfín, para construir un albergue de niños huérfanos. La donación fue elevada a escritura pública en el 1992, cuando era presidente de las Beneficencia el doctor Luis Contreras Zavaleta.
Hace pocos años, de manera ilegal y sin conocimiento del Directorio de la Beneficencia Pública, el gerente general y gerente de Asesoría Jurídica otorgaron, mediante contrato, la cesión en uso el terreno por 30 años, con el compromiso de que con el 7% de las utilidades se construya el albergue de niños huérfanos. Sin embargo, no se especifica desde cuanto la promotora (insólito), que es una empresa de lácteos, comenzaría aportar a la entidad benéfica. Este gerente y asesor jurídico son los mismos funcionarios que otorgaron ilegalmente la concesión del cementerio Jardines de Paz (Mampuesto), que también es de la Beneficencia.
Se sabe que los promotores de la institucion educativa particular “Montalcini European Collegeson» son de Lima, que compraron los derechos a quienes la Sociedad de Beneficenmcia Publica de Trujillo les otorgó el terreno en uso por 30 años. Este detalle debe ser revisado y anulada la concesion por parte del dirctorio que preside el doctor Iván La Riva Vegazzo. Merece también el prionunciamiento del alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez.

HISTORIA DE LA DONACION DEL FUNDO SANTO TOMAS. INCREIBLE AHÍ FUNCIONA UN COLEGIO PARTICULAR Y FUE DESTINADO POR LOS DONANTES PARA UN ALBERGUE DE NIÑOS HUÉRFANOS.
En diciembre próximo se cumple 40 años de la donación de un terreno de 10,500 metros cuadrados, para la construcción de un albergue para niños desamparados. Resulta insólito, que habiendo transcurrido tanto tiempo, no se haya cristalizado la voluntad de la familia donante Ganoza-Delfín.
Fue el 14 de diciembre de 1984 que la sociedad conyugal, constituida por Luis Ganoza Vargas y Rosa Delfín Magot, ante notario público, firman la minuta de donación del predio rústico “Santo Tomás”, ubicado tras el ex Complejo Deportivo Chicago.


La minuta no se elevó a escritura pública por razones ajenas a la voluntad de los donantes, falleciendo después Luis Ganoza Vargas. Recién el 15 de enero de 1992 se regulariza la donación al firmar la escritura pública Rosa Delfín Magot Vda de Ganoza y los hijos María Ganoza de Pinillos, Rosa Margarita, Rosa María del Carmen y Luis Felipe Ganoza Delfín.
Por el lado de la Sociedad de Beneficencia Pública de Trujillo, la escritura pública fue firmada ante la Notaría de Lina Amayo, por su presidente Luis Contreras Zavaleta, que en 1991 había sido designado en el alto cargo público.
La voluntad de los donantes, consistía que en el terreno debe construirse un albergue para niños y niñas en desamparo. Es decir, la donación tenía un fin específico, estableciendo, además, en el documento que el 50% del terreno donado era de libre disponibilidad, a fin de adquirir recursos para la construcción del albergue.
Desde que la donación fue elevada a escritura pública e inscrita en la SUNARP, hasta la actualidad los directorios que ha tenido la Sociedad de Beneficencia Pública de Trujillo no han cumplido con concretar la voluntad de la familia Ganoza-Delfín y los niños y niñas en desamparo siguen esperando el albergue que los proteja y seguimos viéndolos por las calles estirando la mano y expuestos al peligro.
Por eso, el hecho que un gerente -luego defenestrado- de la Sociedad de Beneficencia Pública de Trujillo haya firmado un dudoso convenio con una entidad privada para concesionar por 30 años y construir un colegio privado en parte del predio “Santo Tomás”, constituye una burla a la voluntad de la familia donante.
Es más, al haberse burlado la finalidad de la donación, se corre el riesgo que los donantes pretendan recuperar el predio, simplemente porque no se ha cumplido con el fin específico, que es la construcción de un albergue para niños desamparados.
Lo acontecido recientemente en la Sociedad de Beneficencia Pública de Trujillo amerita que las autoridades de control público intervengan, a fin de cautelar los inmuebles de esta entidad, que no se deben enajenar y, a la vez, que se revise el margesí de bienes, pues, al parecer, habría otros predios que estarían en manos de terceros.

