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La situación es muy preocupante pues la empresa de saneamiento tiene 57 pozos tubulares y sólo uno habría tenido mantenimiento.
TRUJILLO.- El presidente del directorio del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de La Libertad S.A.(SEDALIB), Frank Sánchez Romero, y el gerente general Ricardo Leyva, habrían cometido negligencia punible al no haber levantado las observaciones realizadas por Órgano de Control Institucional (OCI), que identificó dos situaciones adversas que podrían comprometer la continuidad y calidad de los servicios de agua potable y alcantarillado en Trujillo y la zona norte de La Libertad, ante la ocurrencia de lluvias intensas o la presencia del Fenómeno El Niño Costero 2026. Es más, estaría por intervenir el Ministerio Público ante la gravedad de tal situación.
Las observaciones están contenidas en el Informe de Visita de Control N.° 004-2026-OCI/0264-SVC, emitido el 11 de marzo de 2026, como resultado de las inspecciones efectuadas entre el 26 de febrero y el 4 de marzo del presente año. Luego de 7 meses no existe ningún informe técnico que dé cuenta del levantamiento de las observaciones.
El documento advierte deficiencias en la disponibilidad y las condiciones sanitarias de equipos y vehículos destinados a atender emergencias, así como vulnerabilidades en pozos tubulares, estaciones de bombeo de aguas residuales y plantas de tratamiento.

SIETE DE OCHO CISTERNAS PRESENTABAN DEFICIENCIAS
Una de las principales observaciones está relacionada con la disponibilidad de los recursos contemplados en los planes de gestión reactiva ante lluvias intensas y el Fenómeno El Niño para Trujillo Metropolitano y la zona norte.
Según el informe, los planes de contingencia consignaban nueve equipos hidrojet y 25 camiones cisterna en condición operativa. Sin embargo, durante las inspecciones se encontraron vehículos con deficiencias que podrían limitar su utilización en situaciones de emergencia.
La comisión de control constató que, de las ocho cisternas inspeccionadas a las que hace referencia el informe, siete presentaban condiciones inadecuadas, principalmente por presencia de óxido en su interior. Asimismo, en una de ellas se verificó acumulación de tierra.
Estas condiciones, según advierte el OCI, podrían comprometer la calidad del agua transportada y poner en riesgo la salud de los usuarios, especialmente si fuera necesario recurrir a la distribución de agua mediante cisternas durante una emergencia.
La observación pone en cuestión la capacidad de respuesta efectiva de la empresa ante eventuales interrupciones del abastecimiento de agua potable, cuando la disponibilidad de unidades en condiciones sanitarias adecuadas resulta fundamental para atender a la población.
ALERTA POR FALTA DE CLORACIÓN EN POZO DE AGUA
El informe también advierte que el pozo de agua denominado “La Esperanza N.° 6” no cumplía las condiciones sanitarias requeridas debido a que no se realizaba el procedimiento de cloración.
Esta situación constituye un aspecto de especial preocupación, debido a la importancia de garantizar la calidad sanitaria del agua destinada al consumo humano.
La falta de cloración señalada por el órgano de control, sumada a las deficiencias observadas en las cisternas, evidencia riesgos que requieren atención oportuna para evitar que una situación de emergencia climática agrave los problemas de abastecimiento y calidad del servicio.
POZOS Y ESTACIONES DE BOMBEO VULNERABLES A INUNDACIONES
La segunda situación adversa identificada por el OCI está vinculada con la infraestructura de los pozos tubulares y las estaciones de bombeo de aguas residuales (EBAR).
De acuerdo con el documento, estas instalaciones presentan condiciones que las hacen propensas a inundaciones y, además, se observó tendido eléctrico expuesto.
El informe advierte que estas vulnerabilidades podrían afectar el funcionamiento de las instalaciones durante episodios de precipitaciones intensas, comprometiendo la continuidad de los servicios de saneamiento.
Por ello, resulta necesario que la empresa evalúe y adopte las medidas preventivas y correctivas correspondientes para reducir los riesgos identificados y garantizar una respuesta oportuna frente a posibles emergencias.
PLANTAS DE TRATAMIENTO SUPERARÍAN SU CAPACIDAD DE DISEÑO
Otra de las advertencias está referida a las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR), que, según el informe de control, estarían recibiendo volúmenes por encima de su capacidad de diseño.
El documento señala que esta condición podría ocasionar el colapso de las lagunas de aguas residuales y afectar a terceros colindantes durante eventos climáticos extremos como el Fenómeno El Niño.
Asimismo, el informe hace referencia a problemas operativos previamente identificados en las plantas de tratamiento El Tablazo, Salaverry, Huanchaco, El Milagro y Valdivia, cuyas lagunas facultativas
presentaban acumulación de lodos y requerían mantenimiento y retiro de estos residuos.
La eventual ocurrencia de lluvias intensas podría agravar estas condiciones y limitar la capacidad de respuesta de SEDALIB, con posibles consecuencias para el ambiente, la calidad de vida de los pobladores y la prestación de los servicios de saneamiento.
SEDALIB DEBE ADOPTAR MEDIDAS CORRECTIVAS
El informe fue comunicado mediante el Oficio N.° 000104-2026-CG/OC0264, del 12 de marzo de 2026, dirigido a Frank Eduardo Sánchez Romero, presidente del Directorio de SEDALIB S. A.
En la comunicación, el OCI solicitó que, una vez adoptadas las acciones correspondientes, estas fueran informadas a la comisión de control en un plazo máximo de cinco días hábiles, acompañando la documentación sustentatoria respectiva.
Las observaciones formuladas corresponden a un servicio de control simultáneo y constituyen alertas sobre situaciones que podrían afectar la continuidad del servicio y el cumplimiento de los objetivos de preparación y respuesta ante emergencias.
En ese contexto, corresponde a SEDALIB informar sobre las medidas preventivas y correctivas adoptadas, así como acreditar las acciones ejecutadas para atender los riesgos advertidos.
La protección de la salud pública, la calidad del agua potable y la continuidad del alcantarillado requieren una respuesta diligente. Ante la posibilidad de lluvias intensas, la prevención no puede limitarse a la elaboración de planes de contingencia: también exige equipos disponibles, vehículos sanitariamente aptos e infraestructura preparada para afrontar situaciones críticas.
La población de Trujillo y de las localidades atendidas por SEDALIB necesita servicios de saneamiento seguros y confiables. Las alertas del órgano de control plantean el desafío de convertir la prevención en acciones concretas, antes de que una emergencia climática exponga a los usuarios a mayores riesgos sanitarios y ambientales.

