
• Ante la posibilidad de mayores lluvias y otros impactos asociados a El Niño, es clave anticipar gastos, revisar la capacidad de pago y conocer alternativas de financiamiento formal antes de asumir una nueva deuda.
La prevención frente a un escenario de mayores lluvias no solo implica preparar viviendas, negocios o infraestructura. Para las familias, también puede significar revisar con anticipación sus finanzas y contar con un plan frente a posibles gastos extraordinarios. ‘’En el norte del país, donde distintas regiones se encuentran entre las zonas más vulnerables ante los efectos de El Niño, esta planificación cobra especial relevancia de cara a los próximos meses’’, analiza Lorena Jara, gerenta principal del Hub Convenios de Banco Pichincha del Perú.
En este contexto, una de las principales recomendaciones es evitar tomar decisiones financieras de último minuto. Antes de recurrir a un préstamo, los trabajadores deberían evaluar cuánto dinero tienen disponible después de cubrir sus gastos esenciales, qué otras obligaciones mantienen y qué impacto tendría una nueva cuota sobre su presupuesto mensual.
Cinco preguntas antes de asumir una nueva deuda
“La prevención también debe ser financiera. Si una familia enfrenta un gasto inesperado, es importante que evalúe su capacidad real de pago y compare alternativas formales de financiamiento. Un crédito puede ser una herramienta útil cuando responde a una necesidad concreta y la cuota está dentro de las posibilidades del presupuesto”, señala Jara de Banco Pichincha.
Para evitar que una necesidad puntual se convierta en un problema financiero de largo plazo, los trabajadores pueden considerar cinco aspectos:
• ¿Realmente necesito financiar este gasto?: Antes de solicitar un préstamo, es recomendable determinar si se trata de una necesidad prioritaria y si existe capacidad de cubrirla con ahorro u otros recursos disponibles.
• ¿Cuánto puedo pagar mensualmente?: La cuota debe ser compatible con el dinero que queda disponible después de cubrir alimentación, vivienda, servicios, educación, otras deudas y demás gastos esenciales. No se trata solo de cuánto presta una entidad, sino de cuánto puede asumir responsablemente cada persona.
• ¿Cuánto terminaré pagando?: Además de mirar la cuota mensual, es importante revisar la tasa, el plazo, las comisiones, los seguros y el costo total del financiamiento.
• ¿Tengo otras deudas? Si ya existen varios créditos, antes de asumir una nueva obligación conviene revisar si es posible ordenar las finanzas o consolidar deudas, evitando comprometer una proporción excesiva de los ingresos.
• ¿Qué pasa si mi situación cambia?: Una persona debería considerar si podría continuar pagando la cuota ante una reducción de ingresos o un nuevo gasto inesperado. Anticipar este escenario ayuda a tomar una decisión más responsable.
El crédito por convenio como alternativa de financiamiento formal
Para los trabajadores de empresas que cuentan con un convenio, existen alternativas como los Créditos por Convenio, que permiten acceder a un préstamo personal con descuento por planilla. Este mecanismo facilita la programación de los pagos al realizarse el descuento directamente de la remuneración, aunque la contratación continúa sujeta a evaluación crediticia.
En el caso de Banco Pichincha, el Crédito por Convenio permite acceder a montos de hasta S/200.000, sujeto a evaluación, y financiarse hasta en 72 meses. El producto también contempla la posibilidad de consolidar deudas y realizar pagos anticipados sin costo, de acuerdo con las condiciones aplicables.
Un beneficio que también pueden impulsar las empresas
Los convenios pueden formar parte de una estrategia de bienestar financiero para los trabajadores. “Para las empresas, ofrecer alternativas formales puede facilitar que sus colaboradores conozcan opciones reguladas y cuenten con mecanismos de pago previsibles cuando necesitan financiar un proyecto, atender un gasto importante o reorganizar sus obligaciones”, explica Lorena Jara, gerenta principal del Hub Convenios de Banco Pichincha del Perú

