


CRÓNICA/El bolero “Lo Nuestro” de Anamelba/Gratos e ingratos recuerdos
Por: Manuel Rodríguez Romero
Periodista Colegiado
Después de muchos años, esta mañana volví a escuchar en la radio el bolero “Lo Nuestro”, que ganó el tercer lugar del Festival Internacional de la Canción de Trujillo. Fue en la primavera de 1978, interpretado por Anamelba, la bolerista huanuqueña que gozaba de mucha fama, desde que popularizó (1966) “Amor Incomparable” del compositor Leoncio Burgos.
La letra de “Lo Nuestro” fue (y es) una inspiración de Guido Vignolo, periodista y jefe de Espectáculos del desaparecido diario de la tarde “Ultima Hora”, que tenía mucha lectoría a nivel nacional.
“Lo nuestro es tan bello, que eternizarlo quiero; pues un amor sublime, jamás debe morir”. Así comienza la letra de este bonito bolero, en la voz de Anamelba, a quien me unía una relación de amistad, que me permitió presentarlo a mi amigo y colega Luis Ríos Miranda, que había trabajado en La Industria y fue corresponsal de El Comercio. Él era “hincha” acérrimo de la popular cantante, aun sin conocerlo. Era un enamorado de sus canciones.

Al escuchar este bolero me vino a la memoria dos gratos y a la vez ingratos recuerdos, que quiero compartir con mis lectores. Uno con Guido Vignolo y el otro con Luis Ríos Miranda, reconocido periodista que nos dejó, tempranamente, de este mundo.
Con Guido ya nos habíamos conocido antes. Fue en el Festival de la Canción de Chimbote, en el coliseo Paul Harris. Ambos éramos jurado, él por Última Hora y yo por La Industria, pues por entonces escribía la columna “Hablemos de Música”. Otro de los jurados era el cantautor trujillano Tommy Rodríguez.
Luego que Anamelba lograra ubicar a “Lo Nuestro” en el tercer lugar del Festival de la Canción de Trujillo, Guido Vignolo me acompañó a la redacción de La Industria. Me pidió un favor. Tenía que enviar a “Última Hora” la nota de prensa de la final del Festival. Me explicó que no era ético que haga la nota del bolero de su autoría y que ésta llevara su crédito. Se veía mal que la nota diga: Bolero de Guido Vignolo gana tercer lugar del Festival, por Guido Vignolo.

Guido Vignolo
Me pidió entonces que haga la nota y la firmara con mi nombre. La nota, al día siguiente, salió publicada en “Última Hora”.. Para mí fue una alegría escribir para un diario limeño.
El otro recuerdo pocos años después. Anamelba lleva al acetato (al disco de 45 rpm) el bolero “Lo Nuestro”. Tras retornar de Estados Unidos, trajo a Trujillo varios discos. Uno para regalarme y el otro para Luis Ríos Miranda, su fans número uno. El disco tenía dedicatoria de puño y letra, como se estilaba.
Ese día participaba de un cumpleaños de un amigo, en la calle José Gálvez (barrio Chicago). Al salir, por casualidad, veo cruzar a Anamelba, acompañada de dos músicos de la orquesta Dominó del “Chamuyo” López. ¡Ana!, le dije. Alzó la mirada y exclamó de alegría: “Que suerte, iba ir a verte a La Industria. He traído tu disco”. Luego sacó otro disco con una dedicatoria: “Con todo amor para Luchito, mi gran amigo”. “Le das”, me dijo, “pues yo estoy viajando mañana y no podré entregarlo”.
Lucho, cuatro meses antes había fallecido. Claro, ella no sabía. La muerte del colega fue luego de una corta y aguda enfermedad. Ahora, pensé rápidamente, cómo explicarle, conociendo la cercanía, amistad y estima que tenía a Lucho. Reaccioné y le dije que: “Lucho se nos fue”. “A dónde?”, replicó Anamelba. “Nos dejó”, le contesté como preparando el terreno para decirle que nuestro amigo había muerto. Cuando le dije irrumpió en llanto incontenible.
Ese disco, con el bolero “Lo Nuestro” y otro tema al reverso, es el que Lucho no llegó a escuchar. Ella y él ahora deben estar en el cielo prolongando esa linda amistad que nació una tarde de música en el Restaurante “Valeriano” de Buenos Aires, lugar preferido de cantantes y grupo musicales de prestigio nacional e internacional.
Gratos y tristes recuerdos, que vinieron a mi mente al escuchar esta mañana el hermoso bolero “Lo Nuestro”.

